Un verdadero líder es el que
asume el timón del compromiso y de la responsabilidad con una actitud positiva,
optimista y proyectista, se esfuerza al máximo para poder cumplir la misión la
cual le fue encomendada, se rodea de personas inteligentes, capaces y
competentes para robustecer su genialidad ante los retos y dificultades que se
pudiesen presentar para el logro de los objetivos. Caso contrario cuando el
líder es incompetente y se rodea de personas ineficaces lo que consigue es
generar un sinnúmero de nubes grises que terminan desviando por completo su
misión, llevándolo a fracasar y agudizar los problemas.
Es fundamental
comprender que la competencia de un líder se puede medir a través de
indicadores de gestión, los cuales entran a determinar si se están cumpliendo los
objetivos propuestos. Estos indicadores son determinantes especialmente para
aquellos que dirigen una empresa, institución, país o región. Un caso en particular
podría ser la deuda externa de Colombia, el indicador actual muestra que desde
hace muchos años dicha deuda ha aumentado rápidamente y que a pesar de esto los
problemas de orden social en vez de disminuirse se agudizan. Entonces, este indicador entraría a demostrar
que la gestión de los gobernantes ha sido y sigue siendo deficiente, que no hubo,
ni hay un verdadero liderazgo y compromiso social. Como resultado de esto, el
país continúa más endeudado poniendo en peligro el patrimonio de todos los
colombianos.
Por tal razón, para la gran mayoría de las personas el indicador
que mide el progreso de sus pueblos se ve reflejado en la creación de fuentes
de empleo, mejora en los servicios de salud y educación, pavimentación de sus
vías de acceso, agua potable permanente, arborización y embellecimiento de sus
avenidas, construcción de puentes peatonales, protección del medio ambiente,
construcciones de vivienda de interés social, una ciudad aseada, pago de las deudas
y otros que son vital interés para el progreso de los pueblos.
También, es
claro que si un líder no cambia de actitud hacia horizontes nuevos y con fines de
inclusión y desarrollo sostenible, los resultados seguirán siendo el fracaso. Finalmente,
el llamado es para aquellos líderes que aún no han podido mostrar su
competencia lo hagan, y pongan a su favor los indicadores de gestión, y
contribuyan en realidad en la construcción de mejores oportunidades de vida
para el colectivo social.