En un país donde la
problemática social está a la orden del día, es común que las personas se
pregunten si es posible solucionar los problemas que aquejan las diferentes
regiones de Colombia y especialmente la costa del Pacífico. Para ello, se
plantean algunas propuestas desde el punto de vista psicológico pueden
contribuir tal manera que es posible solucionar problemáticas de orden social.
Entonces, para algunos psicólogos, que se dedican a estudiar y entender los
fenómenos que se suceden en el interior de cada ser humano, estos comportamientos
dependen de los intereses y deseos que subyacen en la psiquis de la persona. Es
decir, que si en el interior del ser humano, existen sentimientos de odio, ira,
venganza, codicia, orgullo entre otros, son estos sentimientos los que
conllevan al ser humano a cometer actos como asesinatos, robos, secuestros,
extorsiones entre otros, que afectan la convivencia y por ende se convierten en
una problemática social.
Es comprensible, que si el
ser humano a través de la educación y la reflexión reconoce que sus
sentimientos y comportamientos no son los apropiados y están generando
conflicto familiar y social, podrían provocar cambios en su interior y mejorar
no solo su vida personal, sino su comportamiento social. En definitivas, si
todos los seres humanos mejoraran sus actitudes y comportamientos que le traen
conflicto, si se propusieran cambiar, es posible solucionar en gran parte la
problemática social, en otras palabras: Si el político dejara malgastar los
dineros públicos, Si el sicario dejara de matar, Si el asaltante dejara de
asaltar, Si el traficante dejara de traficar, Si el extorsionista dejara de extorsionar,
Si el secuestrador dejara de secuestrar, Si el drogadicto dejara de drogarse, Si
los ricos empezaran a ser solidarios, Si los pobres aprendieran y perfeccionaran
un arte, Si la educación fuera una
prioridad, Si los padres empezaran a educar. Entonces, se aliviaría en gran
parte los conflictos de orden familiar y social.
En tal sentido, es claro que
si el ser humano provocara cambios en su interior, para que exista la humildad,
el perdón, la solidaridad y el amor entre otros, los resultados no se harían
esperar y se lograría una sociedad más humana, más solidaria y más respetuosa para
con sus semejantes. Hay que resaltar, que es en el seno de los hogares donde se
debe empezar la formación de los niños y niñas, adolescentes en valores tales
como el amor, la humildad, la solidaridad y sobre todo el respeto por la vida
de sus semejantes. Finalmente, la escuela también puede contribuir en
solucionar las problemáticas sociales a través de una educación integral, pero
requiere necesariamente de la ayuda de los padres para poder cumplir con la
meta de formar hombres y mujeres libres, autónomas, respetuosos de la vida,
forjadores de progreso y justicia social.
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